Responder a los grandes flujos migratorios

Contribuciones y demandas de la sociedad civil para la protección de los derechos de refugiados y migrantes

Immigrant birdsEl mundo está siguiendo la evolución y los desafíos causados en virtud de los grandes flujos actuales de migración. Algunas regiones, especialmente por razones de proximidad con los países de origen, se enfrentan más intensamente a sus consecuencias. La verdad es que, directa o indirectamente, el flujo forzado de personas afecta a todos, pero sin duda, afecta especialmente a aquellos que, en contra de su propia voluntad, se ven obligados y obligadas a abandonar sus casas bruscamente, sus empleos, sus amigos y sus rutinas, a arriesgar sus vidas en un barco, en un campo de refugiados, o en un país desconocido. Sin embargo, frente a esta realidad vivida actualmente por más de 65 millones de personas, algunos países e individuos de todo el mundo, continúan defendiendo que la vida de los otros no es un problema suyo. ¡Ya basta!

El presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en reconocimiento a la experiencia practica de la sociedad civil en este campo, instauró una audiencia informal en la sede de la organización en Nueva York para escuchar las contribuciones de este grupo en temas relevantes para el avance de la política institucional a nivel nacional e internacional respecto a los grandes flujos migratorios de la actualidad. Dianova estuvo presente en la reunión, sumando a la presencia de decenas de otros representantes de la sociedad civil.

Dianova está orgullosa de ser activa en el campo de las migraciones, habiendo logrado rápidamente adaptar su área de actuación e intervención en España con la creación de dos programas de acogida y protección para personas refugiadas y migrantes. Nuestros Centro de Acogida Humanitaria y Centro de Protección Internacional son ejemplos de intervenciones inclusivas y de promoción de los derechos humanos, de ejercicio de la solidaridad y de desarrollo de la autonomía personal.

La voz de la sociedad civil

"We Are All Immigrants"Los actuales flujos migratorios han planteado desafíos comunes a los estados y los han presionado a buscar conjuntamente los medios para hacer frente a la situación. En la ONU o en cualquiera otra plataforma, instamos a los estados que verdaderamente consideren los puntos centrales del importante informe sobre los refugiados y migrantes entregado por el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon en sus políticas migratorias. Es decir: 1. Que se comprometan a abordar las causas fundamentales y generadoras de los flujos forzados de migración; 2. Que compartan la responsabilidad entre los estados, promoviendo apoyo multidimensional y significativo a los países receptores; Y finalmente, 3. Que en el centro de todas sus políticas esté la protección de los derechos humanos de los migrantes y refugiados (M&R).

Más allá del diagnóstico y recomendaciones del Secretario General de la ONU, la sociedad civil ha tenido un rol indispensable en la mitigación de las condiciones de vulnerabilidad de las personas en los actuales flujos migratorios. La reciente audiencia informal hizo más evidente que los gobiernos no pueden excluir más a la sociedad civil en la toma de decisiones, pero también que tenemos mucho que contribuir a los debates y a las prácticas en este ámbito.

Así, registramos aquí la huella que la sociedad civil está dejando en defensa de los derechos humanos y de los M&R en esto contexto histórico de vulnerabilidad generalizada para estos grupos de personas. Presentamos a continuación una compilación temática no exhaustiva de las observaciones y recomendaciones más relevantes abordadas por este grupo en el reciente foro.

  • La xenofobia en el discurso público de líderes políticos, en los medios de comunicación, y entre la población de los países receptores, es una gran amenaza a los esfuerzos realizados para una coordinación ordenada de los grandes flujos migrantes. Las políticas de sensibilización son urgentes (Medidas posibles: 1. Explorar hechos reales para revertir ese discurso – por ejemplo, una investigación global de Amnistía Internacional demostró que, en datos agregados, globalmente, el 80% de las personas están de acuerdo en recibir refugiados  que huyen de guerras y conflictos en sus países; 2. Construir relaciones de empatía –  estimular interacción física, especialmente con niños y niñas; contar experiencias individuales (porqué dejaron sus países, cómo vivían ahí, quien son ellos y sus familias); involucrar líderes comunitarios, etc.; 3. Cambiar la narrativa oficial para una captación positiva de la realidad – no se trata sólo de problemas y desafíos para el estado, sino también oportunidades de contribución al desarrollo estatal y comunitario.
  • Para una protección integral de los derechos, los países receptores deben implementar las convenciones internacionales de manera articulada y teniendo en cuenta la universalidad de los derechos humanos. En general, no se piden nuevos derechos, sino la implementación de las obligaciones anteriormente asumidas por los estados de manera voluntaria. Asimismo, es importante asegurar que los parámetros de derechos ya existentes de niños y niñas, mujeres, migrantes, y otros grupos vulnerables sean mantenidos o fortalecidos en los nuevos compromisos en el contexto de los actuales movimientos de migración. Que no haya retroceso en comparación a mecanismos internacionales o nacionales existentes.
  • Las mujeres deben ser incluidas en las investigaciones de las necesidades en los campos de refugiados y otras instalaciones, para que sus derechos sean debidamente observados. En muchos casos, los derechos sexuales y reproductivos y la debida atención a la violencia de género, están siendo ignorados o descuidados en este contexto. Por ejemplo, es necesario garantizar el acceso a medidas de protección, a la atención médica, a métodos contraceptivos de su elección, y al aborto seguro, especialmente (pero no solo) en caso de embarazo derivado de la violencia sexual.
  • La falta de inversión en servicios públicos para M&R solo acentúan las consecuencias negativas de los actuales flujos migratorios para los países receptores. Por lo tanto, siempre que sea posible, es necesario separar la posibilidad de acceder a los servicios públicos del estatus migratorio de los individuos, especialmente en lo que se refiere a servicios básicos de salud, justicia, alojamiento, educación, etc.
  • La integración es clave. Los países receptores deben desarrollar la habilidad de integrar e incluir rápidamente a M&R desde el punto de vista económico, social y político. Más allá de la oferta de cursos de idiomas – que es una necesidad básica – es fundamental instruir a los que llegan de las costumbres y las leyes locales y en la importancia de encontrar un equilibrio saludable de los posibles conflictos culturales. El derecho al trabajo y el acceso a capacitaciones profesionales, a la educación universal y al alojamiento, son también pasos básicos en los esfuerzos de integración. La inclusión tecnológica es también un importante instrumento. Hay muchas maneras de promover la autonomía y la independencia de los M&R y los resultados son positivos para todos y todas.
  • La educación de niños y niñas, desde sus primeros años, debe ser prioridad y urgencia en las políticas migratorias para proteger el desarrollo personal y la autonomía de los niños/as y para asegurar el futuro de nuestra sociedad. Además, es necesario establecer apoyo sistemático a menores no acompañados.
  • Es fundamental garantizar el derecho al trabajo para M&R en los países receptores, manteniendo el compromiso de garantizar las condiciones de un trabajo digno también en los países de origen – para que migrar sea una elección, no una necesidad.
  • Los M&R no son un grupo monolítico de personas – sus necesidades son diferentes y por lo tanto diferentes también deben ser las respuestas. Promover una mayor coordinación entre los gobiernos, la sociedad civil, las academias, y el sector privado con las personas y las organizaciones de campo, para el desarrollo de políticas direccionadas y adecuadas. Al mismo tiempo, es importante construir acuerdos bilaterales y multilaterales de cooperación, donde los países se vean como interdependientes en esta relación.
  • Es importante invertir en el desarrollo social de los países afectados, centrándose en políticas de inclusión y educación para los jóvenes, para que ellos no sean objetivos fáciles para grupos criminales. En este punto, es importante aclarar la responsabilidad – y pedir una mayor contribución – de los países que, por medio de sus políticas externas y sus intervenciones de conveniencia en los países de origen, contribuyeron con las crisis que están generando los grandes flujos migrantes actuales. Además, es fundamental que se ponga fin al financiamiento institucional de los conflictos y que el compromiso en alcanzar la paz sea una prioridad.
  • Más allá que escuchar a la sociedad civil, los gobiernos deben considerarla como socios reales, garantizando la participación efectiva e incluyéndola en la planificación, ejecución y evaluación de las políticas direccionadas a los M&R. Es la colaboración más que la mera consulta.
  • Es imperativo eliminar completamente la detención arbitraria de M&R. El acceso a la justicia y al debido proceso es un derecho fundamental y universal.
  • Realizar donaciones en efectivo, en lugar de productos y bienes, cuando sea apropiado y bien diseñado, deben ser incentivadas para promoción de la economía local.
  • Las diferentes agencias de las Naciones Unidas necesitan trabajar de manera coordinada, utilizando los recursos especializados para abordar los problemas con soluciones al mismo tiempo integradas e individualizadas (niños, mujeres, desarrollo, comida y agricultura, trabajo, etc.).
  • La falta de un marco legal para el movimiento secundario[1] de los M&R está generando un aumento enorme e inevitable de flujos irregulares. Es urgente que los gobiernos fortalezcan la cooperación para regular, viabilizar y facilitar el movimiento secundario legal.
  • En el contexto de grandes flujos de migración, miles de M&R han perdido la vida en las diferentes etapas de su trayectoria. Muchas veces sin documentos, sus cuerpos no son identificados y estas personas permanecen indefinidamente desaparecidas para sus familiares. Es necesario analizar la situación con atención y cuidado para hacer frente de una manera sistemática respecto a las muertes de M&R.
  • Es útil investigar las buenas prácticas de países que utilizan el visado humanitario y aplicar esta iniciativa con más frecuencia siempre que sea adecuado. Además, es esencial garantizar apoyo y servicios necesarios a los solicitantes de asilo durante la fase de determinación. Por último, en cualquier circunstancia, la utilización de los exámenes médicos como instrumento de control migratorio debe ser abolida.

[1] Fenómeno de los migrantes, incluyendo refugiados y solicitantes de asilo que, por una razón u otra, abandonan el país en el que llegaron para establecerse o buscar refugio y protección en otros lugares.