Adicciones en Internet: #NoDejesQueTePosea

Comunicado de prensa: Dianova lanza la primera campaña internacional de sensibilización social sobre las adicciones en Internet

  • El 12,7% de los adolescentes de entre 14 y 17 años de edad están en riesgo de desarrollar conductas adictivas con respecto a Internet y el 13,9% presentan disfunciones en el comportamiento con respecto a Internet, las que se traducen en diversas actividades compulsivas en línea, tales como juegos, juegos de azar y redes sociales, según un proyecto[1] de investigación financiado por la UE.
  • Los adolescentes con conductas disfuncionales con respecto a Internet reportan un menor bienestar psicosocial, más ansiedad y depresión, quejas somáticas, problemas sociales y de pensamiento y conductas en contra de las normas.
Don't let them possess you (boy)

Barcelona, 24 de junio 2016: ¡Herramientas digitales tales como teléfonos inteligentes, tablets y ordenadores portátiles se han extendido por todo el mundo, permitiendo a la gente acceder a Internet, conectarse a las redes sociales, jugar y participar en una variedad de actividades en línea las 24 horas del día, siete días a la semana durante los 365 días del año!

Sin embargo, como resultado de estas rápidas y asequibles conexiones que permiten estar “siempre activos”, las cuales son posibles por el acceso inalámbrico y las herramientas digitales móviles, un número cada vez mayor de adolescentes son propensos a desarrollar trastornos de comportamiento derivados de su incapacidad para controlar el uso de Internet.

Con el tiempo, estos comportamientos pueden convertirse en un trastorno de adicción a Internet en toda regla, con síntomas como: dejar de lado a los amigos, la familia y no dormir para estar “en línea”; ser deshonestos con los demás; tener sentimientos de culpa, vergüenza, ansiedad o depresión; aumento o pérdida de peso, dolores de espalda, dolores de cabeza, etc. como resultado del comportamiento en línea, según Kimberly Young, un renombrado experto en la adicción a Internet.

Leer el artículo de la Dra Kimberly Young

El desorden de adicción a Internet es un fenómeno multifacético que se puede dividir en varios subtipos, como jugar en línea de manera compulsiva, juegos de azar con apuestas, redes sociales, blogs, correo electrónico, compras y el uso de pornografía. Hay una variedad de estímulos en línea que pueden conducir a consecuencias adversas, tales como dificultad en el manejo del tiempo (privación del sueño, incapacidad para gestionar las tareas diarias), relaciones personales (soledad, aislamiento, frustración, celos), rendimiento escolar y productividad en el trabajo.

Los investigadores en adicciones han desarrollado instrumentos para evaluar el nivel de adicción a Internet, tales como la “Prueba de Adicción a Internet” del Dr. Kimberly Young, que clasifica el comportamiento adictivo en términos de deterioro leve, moderado y grave. Estos instrumentos también pueden proporcionar la base para el tratamiento en programas basados en la terapia cognitivo-conductual, terapia familiar y de grupo, entrenamiento en habilidades sociales y asesoramiento sobre la adicción.

Inspirada en la película ganadora de un Oscar en 1973, “El Exorcista”, la campaña #nodejesqueteposea será también el lema de la celebración de Dianova del Día Internacional contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, el 26 de junio. El objetivo de Dianova también será obtener respuestas de los gobiernos, las organizaciones internacionales y la sociedad civil en general, a fin de abordar eficazmente este problema emergente.

La campaña retrata a dos adolescentes “enganchados” a sus teléfonos inteligentes, que al mismo tiempo parecen estar poseídos por un espíritu maligno que les impide tener una vida normal. El mensaje de la campaña invita a estos adolescentes (y en la vida real a los que pueden tener un problema similar y a sus padres) a escapar de la situación buscando ayuda.

¡Ayúdanos a difundir el mensaje!

 

[1] Investigación sobre las Conductas Adictivas en Internet  entre los adolescentes europeos (Tsitsika, Tzavela y Mavromati, 2012)