CEDAW a nivel local

¿Qué puedes hacer para implementar el derecho internacional en tus propias comunidades?

Mujer esperando el autobus

Garantizar la seguridad de las mujeres en el transporte público es uno de los principales desafíos en todo el mundo – Mujer esperando el autobus, Niteroi, Rio de Janeiro, por Adam Jones, CC BY-SA 2.0

Por Francesca Petrucci – “Llevar lo global a lo local”. Ese fue el tema del evento paralelo del lunes 9 de julio de 2018, junto con el Foro Político de Alto Nivel 2018 celebrado en el Edificio del Centro de la Iglesia de las Naciones Unidas titulado “Integración del marco de los derechos humanos de las mujeres con los ODS en las ciudades”.

“Aprobar la CEDAW es inextricable para lograr los ODS”, dijo Krishanti Dharmaraj, representante del Centro para el Liderazgo Global de las Mujeres.

CEDAW es la Convención sobre la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, aprobada en 1979 por la Asamblea General de la ONU y ratificada por más de 183 estados. CEDAW describe “lo que constituye discriminación contra las mujeres y establece una agenda para la acción nacional para poner fin a tal discriminación”, según UN.org.

Estados Unidos se encuentra entre los otros seis países, incluidos Irán, Somalia y Sudán que aún no han ratificado la convención. La derecha política en los EE. UU. cree que la adopción del tratado violaría la soberanía de los Estados Unidos porque nada altera tanto la buena democracia como otorgar derechos a la mitad de la población.

El presidente James Carter sí firmó la convención en 1980  que se envió al Senado, donde todavía se encuentra en el Comité de Relaciones Exteriores.

Incluso los países que han ratificado el tratado son testigos de una gran desigualdad permanente, ya que la implementación adecuada ha sido dura y lenta, según Rosemary Chikwendu, una asistente y mediadora de la violencia en su país natal, Nigeria.

La experiencia de San Francisco

San Francisco, el lugar de la pizza hipster, vaqueros ajustados, tostadas de aguacate y la molesta generación de los milenials, también es el hogar de la primera ciudad en incorporar un tratado internacional a la ley local.

“Primero tuvimos que mirar las brechas y convertirlas en derechos, por ejemplo, si vas a eliminar la pobreza, debes incluir que todos tengan derecho a un nivel de vida adecuado”, dijo Dharmaraj.

Dharmaraj describió los tres componentes necesarios para la exitosa historia de San Francisco. Primero, estaba “la preparación”. Esto implicó identificar los problemas, los coordinadores, las personas influyentes y los funcionarios gubernamentales necesarios para promulgar la política y, por supuesto, acumular los recursos financieros necesarios.

El siguiente paso titulado “adelante” requería la organización de grupos y personas. La coalición de WILD, Amnistía Internacional y la Fundación de la mujer de California trabajó en conjunto con la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de San Francisco (COSW) para aprobar la ordenanza.

El paso final titulado “implementar” sería cuando la política se convierta en realidad. La coalición define sus “no negociables” o asuntos en los que ellos no cederían. Esto incluyó un análisis de género de la ciudad, apoyo financiero y una completa fuerza de trabajo dedicada al proceso de implementación.

CEDAW Ordenanza N.º 128-98 aprobada en 1998.

Grupos de trabajo, informes de género, empleo femenino más alto, aceras accesibles para sillas de ruedas, más farolas y mucho más surgió de la implementación local de la CEDAW.

Implementar programas para promover la igualdad de género

La aplicación de la política de género en la ciudad ha ido tomando forma por todo el mundo, según Lizzette Soria, panelista en el evento y especialista en la sección de ONU-Mujeres para acabar con la violencia contra las mujeres.

Soria habló acerca de la Iniciativa  del Programa Emblemático Mundial (FPI) para reducir el acoso sexual y la violencia contra las mujeres y las niñas en espacios públicos.

Según un informe de la ONU de 2014, “el 90 por ciento de mujeres y niñas experimentaron alguna forma de violencia al acceder a transporte público, incluyendo autobuses, al esperar en paradas de autobús o cuando caminan a/desde las paradas de autobuses o taxis”.

Más de 30 países forman parte del FPI que recoge datos sobre el acoso y labores aun por alcanzar SDG 5 y 11 SDG, ofrece a las mujeres una mayor sensación de seguridad en espacios públicos incluido el transporte público y aumenta la movilidad autónoma de mujeres y niñas.

Por desgracia, prohibir que las mujeres entren en espacios públicos pasadas las 18h00 no es una solución viable al problema de la violencia sexual.

Soria destacó muchos programas que tienen como objetivo aumentar la seguridad como el “Meri Seif Bus” en Port Moresby en Papúa Nueva Guinea, un autobús que transporta solo las niñas de edad escolar y que proporciona sesiones de sensibilización sobre cómo identificar el acoso sexual y cómo denunciarlo, según Soria.

Soria considera esto solo una solución a corto plazo. Separar niños y niñas no es una solución sostenible. Las normas sociales y la actitud de los hombres y los niños deben cambiar para acabar con el acoso y la violencia.

¿Podría tu ciudad implementar algo de la CEDAW?

  • Incorporar el principio de igualdad entre el hombre y la mujer a sus sistemas jurídicos, derogar todas las leyes discriminatorias contra la mujer y adoptar las medidas adecuadas que prohíban dicha discriminación.
  • Establecer tribunales u otras instituciones públicas que garanticen la protección efectiva de la mujer contra la discriminación, y
  • garantizar la eliminación de todos los actos de discriminación contra la mujer por parte de personas, organizaciones o empresas.