Dianova lanzará una campaña contra el estigma

La campaña se centrará en cómo el estigma nos afecta a todos, y en cómo podría ser el mayor contribuyente a las tasas de mortalidad asociadas a los trastornos por abuso de sustancias

Las palabras pueden ser dañinas: deshacerse del lenguaje estigmatizante asociado con las adicciones puede cambiar la forma en que vemos los trastornos por abuso de sustancias y ayudar a las personas a recuperarse.

Durante años, Mónica bebió sola, escondiéndose de los demás para escapar del estigma social relacionado con el alcoholismo. Y aún más siendo mujer. En lo que respecta al alcohol y las drogas, muchas personas aún confían en los viejos estereotipos, por ejemplo, mientras que un borracho es la vida de la fiesta, una mujer ebria es un desastre. Esto puede inducir a una forma de autocontrol social en las mujeres y llevarlas a beber solas, lo que equivale a dar un paso hacia la adicción. Tales experiencias también pueden afectar a familiares que no están preparados para enfrentar el problema. “Mi compañero siempre intentaba avergonzarme mientras rastreaba las botellas que yo iba escondiendo en toda la casa. Pero al final, siempre era yo quien lo engañaba para obtener mis dosis diarias”, dijo.

Este es uno de los muchos ejemplos de cómo los estereotipos y el estigma pueden empeorar una situación que ya es bastante mala. En realidad, son comunes a todos los tipos de trastornos por abuso de sustancias y todos se derivan del hecho de que la mayoría de la gente todavía cree que la adicción está asociada a un defecto de carácter o a la debilidad de una persona.

De hecho, los estigmas y la discriminación son tan importantes hoy en día que superarlos representa uno de los principales desafíos para quienes se enfrentan al consumo problemático de alcohol u otras drogas. Los estigmas ocurren todos los días en la vida de estas personas. Son impuestos por la sociedad, las comunidades, los profesionales de la salud, los amigos e incluso los familiares y pueden causar una gran discriminación y daño.

Estas experiencias son angustiantes y pueden provocar que la gente sienta enojo, rechazo y una sensación de desesperanza e inutilidad que puede desencadenar en un mayor consumo de alcohol y otras drogas. Pueden crear barreras para las personas que buscan y reciben ayuda para abordar su problema y también pueden obstaculizar su capacidad de reconectarse con sus comunidades y el acceso a oportunidades laborales o educativas. También pueden agravar las desventajas sociales, llevar al aislamiento y a la exclusión social, que pueden tener consecuencias adversas para la salud mental y física.

Con ocasión del Día internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito, el 26 de junio, Dianova International lanzará una campaña sobre el tema del estigma y la discriminación. A través de una serie de artículos e infografías, examinaremos cómo el estigma nos impacta a todos, consciente e inconscientemente, y cómo podría ser el mayor contribuyente a las tasas de mortalidad asociadas a los trastornos por abuso de sustancias. Por último, brindaremos una serie de recomendaciones diseñadas para reducir la carga del estigma en las personas con trastornos de adicción y dirigidos a los responsables políticos, el público en general, los medios de comunicación, la comunidad sanitaria y el sector privado.