Campaña “Escucha Primero” – La familia Durán en Boí Taüll

Para ilustrar la campaña “Escucha primero”, Dianova ha creado una historia con diferentes capítulos e invita al público a descubrir las pequeñas aventuras de la familia Durán.

Presentación de la familia Durán

Os presento a los Durán. Es una familia moderna, como hay miles de ellas. Los padres se llaman Iria y Marc. Hace solo diez años, era una pareja joven enamorada entre sí y enamorada de la vida. A ambos les encantaba salir con los amigos y divertirse en fiestas interminables. Pero todo eso fue antes; hoy, todo ha cambiado. Lo que les pasó viene en tres letras minúsculas. Nil; un niño muy gracioso, un poco inquieto, que acaba de celebrar su décimo cumpleaños.

Nil no fue un accidente como dicen, sino un bebé tan esperado como deseado. De hecho, tan pronto como se conocieron, o poco después, Iria y Marc acordaron elaborar juntos un plan de carrera y familiar que estaba tan bien definido como un reloj suizo. Este famoso plan se elaboró en cuatro fases distintas y sucesivas. Una: terminamos los estudios y aseguramos el trabajo. Dos: lo pasamos bien. Tres: seguimos pasándolo bien. Y cuatro: tenemos un niño/a (y lo criamos).

Las primeras tres fases pasaron mucho más rápidas de lo esperado y de la noche a la mañana, nuestra pareja despreocupada se convirtió en la “familia Durán”. Marc e Iria estaban tan listos como podían (es decir, bastante poco) y sabían que tendrían que despedirse de la mayoría de sus veladas y muchas salidas con amigos. La llegada de Nil se hizo con suavidad. Hoy, Iria y Marc son padres jóvenes que están muy atentos a la educación de su hijo y creen que todo puede solucionarse con empatía y comprensión.

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Un fin de semana en Boí Taüll

¡Esta mañana, el pequeño Nil está todo emocionado! Se ha despertado con una gran sonrisa y, sentado en la mesa del desayuno, no para de parlotear y hacer miles de preguntas a sus padres. Este es un día muy especial porque toda la familia está a punto de pasar dos días en la nieve, en la bonita estación de Boí Taüll en los Pirineos. Nil ya está emocionadísimo; hace ya bastante tiempo que no ha visto la nieve y, lo que es más importante, va a poder estrenar su nueva tabla de snowboard que le regalaron para su cumpleaños.

¡El trineo está bien para los más pequeños y obviamente tampoco tiene la edad para jugar a hacer muñecos de nieve! Esquiar, ya lo hace bastante bien. Sabe cómo detenerse en la nieve e incluso puede hacer giros bonitos poniendo sus esquís bien rectos. ¡Pero lo que realmente le encanta es el snowboard! Durante las últimas vacaciones en la nieve, se quedó boquiabierto de admiración frente a los niño/as de su edad que saltaban, giraban y daban vueltas sobre las pistas, con el casco en la cabeza y unas gafas de esquí enormes que les tapaba la mitad del rostro. Ouaaahh! Para Nil, ¡fue la bomba!

Durante meses, Nil ha convencido a sus padres para poder tener una tabla de snowboard y hace unos días, su sueño finalmente se ha hecho realidad. La tabla esta ahora colocada contra su silla, y con su diseño de llamas estilizadas sobre un fondo negro, es el objeto más hermoso del mundo.

 

 

Mientras están bebiendo su café, Iria y Marc se dejan contagiar por la alegría del pequeño Nil que parlotea sin cesar. Ambos se miran, sonríen con ternura mientras Iria roza la mano de su pareja. Piensan lo mismo: este fin de semana en la montaña, ¡qué buena idea! Marc está encantado de enseñarle el snow a su hijo, aunque él mismo no haya practicado desde hace años. Además, diez años es la edad adecuada para comenzar, piensa.

Iria, ella está simplemente feliz de ver a sus dos hombres tan cómplices, es el amanecer de un día perfecto. “Será bueno para nosotros salir de la rutina diaria”, piensa.

La tablet

El fin de semana al aire libre y las actividades físicas que van a hacer son un poco excepcionales. Desde hace algún tiempo, parece que lo único que realmente interesa al pequeño Nil son sus videojuegos. Podría pasar horas con los ojos fijados en la pantalla de la tablet. Me da la impresión que solo estamos hablando de eso, piensa Iria. La discusión alrededor de cuánto tiempo debe estar delante de la tablet se está volviendo agotadora y repetitiva. Esta discusión se ha convertido en una constante en la vida familiar. “¡Nil, deja la tableta y ven a la mesa! “; “¡Nil, tenemos que irnos, apaga la tablet! “…

Este tipo de discusión, si podemos llamarlo una discusión, puede suceder muchas veces al día. “Aisssss, mamá, sólo un minuto”. Pero bueno, cuando el “minuto” se convierte en cinco, rápidamente se vuelve muy agotador. Y cuando estamos cansados, nos irritamos…

Información útil: Niño/as y pantallas

La proliferación de pantallas en nuestra sociedad es tal que los niño/as están constantemente expuestos a ellas. Ya sea que hablemos de televisión, tablets o teléfonos móviles, todas estas pantallas son parte de nuestras vidas; sin embargo, su uso en exceso puede pasar factura a la salud de los más pequeños.

Según la Organización Mundial de la Salud, el uso excesivo de dispositivos electrónicos de este tipo podría ocasionar molestias oculares en los niño/as, como cansancio visual, sensación de sequedad ocular, visión borrosa o visión doble. Además de estos problemas de salud, el abuso de las pantallas puede hacer que el niño/a pierda interés en otras actividades, como actividades al aire libre o deportes, y así favorecer el aumento de peso.

Según un informe del Hospital Sant Joan de Déu, a la edad de 10 años, alrededor del 30% de los niño/as españoles tienen un teléfono móvil, y a los 12 años, son el 70%. Además, uno de cada tres niño/as pasa más de tres horas al día conectado a Internet. Según una encuesta de Public Health England, una exposición a las pantallas de más de cuatro horas al día, incluso podría aumentar de manera considerable el riesgo de desarrollar problemas emocionales y baja autoestima.

Un consenso

Ni Iria ni Marc quieren enfadarse, así que al “negociar” con el pequeño Nil, han llegado a un consenso. Nil ha prometido reducir el tiempo dedicado a jugar en la tablet a treinta minutos por día (una vez que ha acabado sus deberes, por supuesto). Después de llegar a este acuerdo y ver con que seriedad se lo ha tomado su hijo, ambos padres han concedido a Nil el regalo de sus sueños, el snowboard y, sobre todo, este fin de semana en Boí Taüll con iniciación a este deporte.

Bien colocado en la parte trasera del coche, Nil esta sobrexcitado. Saliendo de Barcelona, el camino a la estación no es muy largo y deben llegar en poco más de tres horas. Sin embargo, hasta que llegan, no para de hablar. Y cuál es el tipo de nieve que les espera, como es el hotel donde se alojarán, las pistas que van a bajar a toda velocidad, etc., etc.

Con el ímpetu de sus diez años, el pequeño Nil ya está listo para seguir el ejemplo de su héroe Regino Hernández, medalla de bronce para España en snowboard cross en los Juegos Olímpicos de Invierno en Pyeongchang (Nil pronuncia “piotcha”) hace un año.

Información útil: recomendaciones

El Colegio de Ópticos Optometristas de España apoya las recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría:

  • Antes de los 18 meses de edad, ¡ninguna pantalla! Además, entre los 18 y los 24 meses, no se recomienda el uso de pantallas, pero queda a criterio de los padres y siempre bajo su estrecha supervisión.
  • Entre dos y cinco años de edad, se recomienda no exceder una hora de pantalla por día, bajo la supervisión de los padres o maestros. Además, la Academia insiste en la calidad de los programas o aplicaciones elegidos para los niño/as y en el acompañamiento del adulto que debe explicar al niño/a lo que ve y ayudarlo a establecer un vínculo con su entorno.
  • A partir de los seis años, la Academia ya no establece un límite diario, pero recomienda que los padres establezcan estos límites, según las pantallas y los tipos de medios o programas utilizados. En todos los casos, los padres deben asegurarse de que el uso de pantallas no se haga a expensas del tiempo dedicado a dormir, hacer los deberes y otras tareas, y participar en actividades físicas o cualquier otra actividad esencial para una vida saludable.

¡En las pistas!

Snowboard¡Y ya hemos llegado! Nil está tan emocionado que sale corriendo del coche con su tabla, sus zapatos y todo su equipo. La joven pareja se alegra de verlo tan excitado, pero primero hay que ir al hotel, colocar el equipaje y finalmente ir a la tienda de alquiler de equipos (Ni Iria ni Marc están equipados). Mientras tanto, Nil apenas puede esperar. Marc lanza una mirada de preocupación a su pareja. Ambos han detectado los primeros síntomas del “Lo quiero ya Y AHORA MISMO” y el gran capricho que puede ocurrir. Tienen algunos problemas para mantener la calma, pero se prometieron a sí mismos que el día sería perfecto. Sin discusión y sin debate. Y cumplen su promesa.

Ya están en la cima de la pista verde. Iria y su hijo están en su tabla de snowboard, mientras que Marc opta por quedarse en los esquís. Los primeros momentos son difíciles. Si Iria re-descubre rápidamente las sensaciones del deslizamiento, el pequeño Nil, por otro lado, pasa mucho más tiempo cayéndose que de pie. Ahora se da cuenta de que el snowboard no tiene mucho en común con el esquí. Con la tabla de snowboard, es complicado frenar. Tampoco se puede “caminar” como con los esquís. Básicamente, con el snowboard, o bien nos estamos deslizando, o bien estamos con el culo en la nieve. Y él está mucho más en el suelo. En definitiva, antes de competir con su héroe, ¡pasará siglos! Nil se enoja, la sangre sube a su cara y está listo para estallar en lágrimas.

A su lado, su mamá continúa mostrándole los gestos correctos, con calma y paciencia, pero nada ayuda. “¡ESTOY HARTO! exclama Nil. Rojo de ira y frustración, se quita el casco y lo arroja furiosamente a la nieve. “¡Es demasiado difícil, nunca lo conseguiré! Ha pasado solo una hora desde que han comenzado, pero los padres de Nil no quieren insistir por temor a que su hijo se rinda y deje el deporte por completo. ¡La lección de snowboard ha terminado!

Bajando de las pistas, mientras que se está quitando sus esquís, Marc mira a su pareja alejándose hacia el hotel con su hijo, cada uno con su tabla debajo del brazo. Con ternura, la mujer pone su mano en el cuello del niño, pero al ver los hombros del niño contrayéndose, Marc adivina que su hijo todavía está temblando de lágrimas. Su corazón se contrae.

Con toda la empatía de un papá, no puede soportar ver llorar a su hijo. Y luego, ¡a el le gustaría tanto hacer las cosas bien! Pero a veces se siente abrumado. ¿Han hecho bien en detener la actividad tan rápido? ¿Deberían haber insistido en que Nil continúe, incluso para caer una y otra vez?

Han pasado varias horas y por la noche toda la familia está de vuelta a la habitación del hotel. Nil vuelve a sonreír y ahora se ríe recordando sus innumerables caídas. ¡No puede esperar a volver a intentarlo con su tabla! El día ha estado lleno de emociones. Toda la familia ha pasado por el entusiasmo, la impotencia, la frustración, la ira y la tristeza… Pero en Marc, Iria y el pequeño Nil, prevalece un sentimiento: la satisfacción de hacer juntos algo que les gusta. ¡Y el placer de estar con su familia!

En el desayuno la familia Durán ya está planificando su próxima aventura en familia. ¡Síguenos para conocer el siguiente destino!

"¡¡No puedo hacerlo!!" - ayudar su niño/a a superar su frustración

El cerebro del niño/a aún es inmaduro, por lo que puede ser difícil para él manejar sus emociones. La frustración es una emoción inherente a cualquier proceso de aprendizaje: el/la niño/a se da cuenta de que es imposible para él/ella realizar la acción (porque lo está haciendo mal, porque no lo hace, porque no está suficientemente capacitado/a, porque no tiene las herramientas adecuadas, etc.), por lo que se siente frustrado/a. Luego la frustración provoca la ira. Sin embargo, la ira es una emoción que cede cuando se acompaña.

¡Como padres, tenemos que hacerlo nosotros! A continuación, algunos consejos para ayudar a tu hijo/a a desarrollarse bien:

  • Empatiza: usa la escucha activa y la comunicación no violenta. El niño/a sentirá que valoras sus sentimientos. Este es un paso importante para calmar su torbellino emocional.
  • Acompáñalo/a, sin enfadarte ni hacer las cosas por él/ella – evita las frases “es inútil enfadarte” o “no es nada importante, cálmate”. ¡Para el niño/a, sí, es importante! Y de todos modos, es incapaz de calmarse. Lo que tienes que hacer es permanecer a su lado y apoyarlo/a hasta que tenga éxito. También puedes usar palabras que sean comprensivas, pero no intrusivas, como “Sé que es difícil …”, “Lo sé, te pone nervioso/a no poder hacer…”
  • Ofrece tu ayuda, sin imponerte, ayuda a tu hijo/a de manera útil, sin imponer tu forma de hacer las cosas. Es mejor preguntar al niño/a si necesita ayuda y dar consejos en forma de una propuesta: “¿Estás de acuerdo si te ayudo? “¿Qué opinas de hacerlo de este modo?”