Empresa social – El vivero de floricultura de Dianova

Una buena práctica para la integración social de los drogodependientes en Portugal

Floricultura DianovaEl Vivero de Floricultura de Dianova en Portugal fue fundado como un proyecto de empresa social que trabaja para la inserción social y profesional de los usuarios de drogas rehabilitados y las personas sin empleo. El vivero empezó sus operaciones en los sectores del desarrollo rural y la agricultura multifuncional, centrándose en la producción comercial y venta de plantas y flores. Desde el principio, sus actividades fueron destinadas a crear unas reglas del juego más justas para las personas en busca de reconversión socio-profesional  – pero en situación de desventaja frente al mercado de trabajo – ofreciéndoles desarrollar nuevas habilidades vocacionales para estar plenamente facultado dentro de un área especializada de trabajo.

Los empleadosCuando se estableció el Vivero obtuvo el estatus de empresa social dirigida por una organización sin ánimo de lucro, como parte de la política para el empleo implementada por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. La empresa comenzó a operar en abril de 2000, el en momento en que Dianova estaba empezando un proceso de modernización y crecimiento. El proyecto permitió abrir un nuevo campo de intervención y ayuda para la organización Dianova, creando una estructura específica. La infraestructura fue implementada, se compró las instalaciones necesarias y el vivero empezó sus actividades hacia su objetivo: capacitar a las personas que carecían de habilidades personales y profesionales ofreciéndoles una capacitación especializada y creando puestos de trabajo reales para ellos facilitando su integración al mercado ordinario de trabajo.

Un hecho es que el tema de la reinserción siempre ha sido una preocupación importante para los ex usuarios de drogas que están ahora tratando de hacer su camino en la sociedad. Una  integración social exitosa es el elemento que fomenta un entorno estable que permita a las personas construir una vida sin conductas destructivas o comportamientos adictivos.

La política del gobierno que condujo a la creación del Vivero de Dianova permitió reforzar su creencia de que todo el mundo puede encontrar en sí mismo, con la ayuda adecuada, los recursos para su desarrollo personal y su integración social. A lo largo de los últimos quince años, el Vivero de Floricultura ha ayudado a las personas a lograr dicho objetivo, creando puestos de trabajo, luchando contra la exclusión social y la pobreza a través de la rehabilitación profesional, dando a las personas los medios para mejorar su habilidades profesionales y sociales y reconstruir sus vidas.

Producción de floresEntre 2000 y 2015, el Vivero acogió cincuenta y siete personas, trece de las cuales fueron referidas por el Instituto Portugués de Empleo y Formación Profesional (que opera dentro del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales) mientras que cuarenta y cuatro procedían del proceso de reclutamiento de Dianova. Muchos de ellos eran ex usuarios de sustancias, rehabilitados – hombres y mujeres – que durante la última fase del programa de tratamiento en la comunidad terapéutica de Quinta das Lapas se les identificaron las dificultades que tienen  frente al mercado de trabajo debido a una falta de conocimientos profesionales o de la red de apoyo una vez finalizado el programa. El hecho de trabajar en el vivero les dio la oportunidad no sólo de desarrollar habilidades necesarias en el mundo del trabajo, sino también de encontrar su sitio mediante un entorno seguro diseñado para ayudar a desarrollar y fortalecer las herramientas que necesitan para mantener la sobriedad y prevenir las recaídas.

Además, el vivero, que se especializa en la floricultura de invernadero, está animado por un espíritu de compromiso social basado en los principios del desarrollo sostenible. La empresa se centra en la producción y venta de una amplia gama de plantas y flores, gracias a unos procesos modernos que producen plantas de calidad a precios competitivos y socialmente justos. Su producción anual se rige por las estaciones del año, con un total de cerca de 700.000 unidades de diferentes especies, entre ellas representantes de varios géneros, incluyendo lavándula, begonia, gazania, petunia, verbena, prímula, caléndula, clavel, Brassica, pelargonium, impatiens, lampranthus y pensamientos y solanáceas entre otros.

Por desgracia, debido a la crisis económica y al programa de austeridad instalado en el país, el Gobierno portugués ha puesto fin a esta medida de empresa social en enero de 2015. Sin embargo, a pesar de los desafíos que enfrenta, el vivero mantiene cinco empleados permanentes, con un equipo de soporte durante la temporada alta. Sin embargo el fin de la ayuda del gobierno ha obligado al Vivero a redefinir su intervención en el ámbito de la inclusión social con el fin de seguir haciendo todo lo posible en términos de apoyo y soporte, mientras sigue ofreciendo oportunidades a todos aquellos que lo necesitan para recuperar y reconstruir sus vidas.