Prácticas transparentes

Somos responsables de nuestras acciones y de nuestros resultados. Es la razón por la cual tenemos una misión, una estructura organizativa y unos procesos de toma de decisión claros; actuamos de acuerdo con los valores establecidos y procedimientos acordados, aseguramos que nuestros programas alcancen unos resultados que se encuentren en conformidad con nuestros objetivos y documentar dichos resultados de forma abierta y exacta.

Buen gobierno

La estructura de gobierno de cada organización está conforme a las leyes pertinentes y tiene un carácter transparente. Aspiramos a cumplir los siguientes principios de buenas prácticas de gobernanza. Cada organización cuenta, al menos, con:

  • Una entidad de gobierno que supervise y evalúe a la Dirección general de la organización y controle asuntos presupuestarios y relacionados con programas. Dicha entidad define la estrategia global, de acuerdo a su misión, y garantiza la utilización eficaz y apropiada de los recursos, la valoración de los resultados, el mantenimiento de la integridad financiera y la conservación del carácter social;
  • Unos procedimientos escritos relativos al nombramiento, a las competencias y al periodo de actividad de los miembros del órgano de gobierno, así como para la prevención y solución de conflictos de intereses;
  • Una asamblea general que se reúne periódicamente y que dispone del poder de nombrar y de reemplazar a los miembros de los órganos de gobierno.

Gestión profesional

La gestión de nuestras organizaciones se realiza de forma profesional y eficaz. En todos los aspectos de nuestras políticas y de nuestros procedimientos buscamos alcanzar la excelencia.

  • Supervisión financiera: la existencia de unos procedimientos de control financiero interno garantiza que se utilicen de forma efectiva todos los fondos y que se minimicen los riesgos de malversación de fondos. Seguimos los principios de las buenas prácticas de gestión financiera.
  • Evaluación: queremos conseguir una mejora continua de nuestra eficacia. Disponemos de unos procedimientos establecidos para la evaluación de nuestros órganos de gobierno, de nuestro personal, de nuestros programas y proyectos, en base a responsabilidades mutuas.
  • Partners: reconocemos que nuestra integridad como organización se hace extensiva al aseguramiento de que nuestras contrapartes cumplan, asimismo, los más altos estándares de honradez y responsabilidad y a que adopten todas las medidas posibles para garantizar que no mantengan ninguna relación con organizaciones o personas involucradas en prácticas ilegales o no éticas.
  • Recursos humanos: Sabemos que nuestros resultados y nuestro éxito son el reflejo de la calidad del trabajo de nuestro personal y de nuestros voluntarios, así como de la calidad de las prácticas de gestión aplicadas, por lo que nos comprometemos con la inversión en el desarrollo de nuestros recursos humanos. La remuneración y los beneficios laborales deben estar en un término medio entre lo que el público espera de las organizaciones sin ánimo de lucro y la necesidad de atraer y mantener el personal que necesitamos para cumplir nuestra misión. Nuestras políticas de recursos humanos están en plena conformidad con las correspondientes regulaciones laborales internacionales y nacionales y aplican las buenas prácticas del sector no lucrativo en términos de los derechos de los empleados y voluntarios, y en cuanto a las disposiciones sobre seguridad, salud e higiene en el trabajo. Las políticas de recursos humanos incluyen procedimientos para la evaluación periódica del rendimiento de todo el personal.
  • Soborno y corrupción: las políticas de recursos humanos establecen la prohibición específica de cualquier acto de soborno o corrupción por parte del personal u otras personas que trabajen para la organización o en su nombre.
  • Denuncias: se autoriza y se anima al personal a llamar la atención de la dirección sobre actividades que no se encuentren en conformidad con la ley, o con nuestros objetivos y compromisos.